Compartir

¿Cómo cuidar el peso? 

Caemos en exquisitas y a veces abundantes tentaciones que pueden repercutir en lo que menos queremos, nuestro peso. Si bien no existe un peso único considerado ideal para cada persona, sí existe un peso saludable. Vigilar el peso y mantenerlo dentro de límites normales es una medida necesaria para prevenir el sobrepeso y sus complicaciones.

¿Cómo cuidar tu peso? Con estos consejos podrás hacerlo sin recurrir a dietas estrictas ni tendencias que solo consiguen carencias de nutrientes o el llamado y temido “efecto rebote”:

 

1. Come cada 3 horas: No se trata de estar todo el día pendiente de la comida, la idea es mantener horarios de alimentación ordenados y habituarse a consumir dos colaciones, una a media mañana y otra a media tarde. De esta manera iniciamos con el desayuno, luego de tres horas la primera colación, almuerzo, segunda colación y se finaliza con la última comida en casa que puede ser una cena ligera u once equilibrada.

 

2. Desayuna como rey, almuerza como príncipe y cena como mendigo: ¡Una popular frase que sí es cierta! El fundamento es sencillo; al levantarnos tenemos todo día por delante lleno de actividades que nos permitirán gastar energía, en cambio conforme nos vamos acercando al horario de sueño el gasto de calorías es mínimo, pues llega pronto la hora de estar sobre una reconfortante cama solo descansando, por lo que cenar en abundancia solo favorecerá que aquella energía que no será “quemada” se almacene en nuestro organismo en forma de grasa acumulada.

 

3. Respeta las porciones de alimentos: Si consumes un enorme bowl de cereales integrales con yogurt bajo en grasa y fruta natural, por más que los alimentos sean saludables, las calorías superarán fácilmente las indicadas para mantenerse en el peso adecuado para tu estatura. Las porciones de fruta no deben ser mayores al puño de tu mano, las de cereales, arroz y pastas, no más de ¾ de taza. Infórmate con tu nutricionista sobre las porciones correctas de alimentos, ¡probablemente te sorprenderás con algunas!

 

4. Muévete: Así de simple, recuerda que nuestro estado nutricional a grandes rasgos es el resultado de lo que ingerimos v/s lo que gastamos. Lo ideal es acudir a la consulta nutricional para tener claridad de nuestras necesidades y cómo satisfacerlas sin caer en excesos que tendrán como consecuencia el aumento de peso. Cómo cálculo rápido (¡ojo! no es el más técnico, pero sí sirve como guía), multiplica tu peso saludable por 30. El resultado son las calorías promedio que deberás consumir a diario.

 

5. Sigue las guías alimentarias establecidas para la población general: Son aquellas guías que orientan sobre cómo debe ser la alimentación. Incluyen recomendaciones como; come alimentos con poca sal y evita el azúcar, dulces, bebidas y jugos azucarados. Evita también las frituras y alimentos con grasas como cecinas. Come cinco porciones de verduras y frutas frescas de distintos colores, cada día. Consume dos o tres veces al día lácteos bajos en grasa y azúcar, come pescado al horno o a la plancha dos veces por semana, consume legumbres al menos dos veces por semana (sin mezclarlas con cecinas), toma seis a ocho vasos de agua al día y recuerda leer y comparar las etiquetas de los alimentos, prefiriendo los que tengan menos grasas, azúcar y sal (sodio).

 

Recuerda que la mejor orientación la puedes obtener desde tu nutricionista. No tienes por qué conocer técnicamente la mejor manera de alimentarte, pero sí puedes informarte y por sobre todo, cuidarte.